Nueva visita de los germanos RAGE a nuestro país y nueva victoria de las huestes de “Peavy“ Wagner que llenaron la sala Revi Live para dar un concierto fantástico de principio a fin que convenció a todos y cada uno de los seguidores de la banda que nos reunimos esa noche en la sala madrileña.
Después de los shows de WASTELAND CLAN y ROOK ROAD y con puntualidad absoluta sobre el horario marcado, “Lucky“ Maniatopoulos, Jens Bormann y un renqueante “Peavy“ tomaron el escenario para empezar a descargar el set list que nos traían preparado.
Empezaron su show con “Innovation“ de su más reciente A New World Rising y “Under a black crown“ de su anterior trabajo para entrar en calor y a partir de ahí ya fueron imparables… con clásicos como “Nevermore“, “Until I die“ o “Solitary man“ y el buen hacer del trío sobre las tablas se metieron al público en el bolsillo sin dificultad alguna.
Entre clásico y clásico no faltaron temas nuevos como “Fire in your eyes“, dedicado por el Sr. Wagner a todos sus fans que han estado ahí desde el principio, “A new land“ o “Freedom“, pero donde la banda atrapaba de verdad era con temas como “The price of war“, “End of all days“, “Sent by the devil“ o “Shadow of time“.

Con un Jens Bormann convertido en estos últimos años en la mano derecha de “Peavy“ sobre el escenario y con un ritmo vertiginoso, el concierto fue avanzando sin pausa alguna hacia su final para llegar al himno “Higher than the sky“, donde la banda y el público se fundieron en uno coreando ese fácil estribillo con el que pusieron un punto y aparte al concierto.
Tras una breve pausa para coger aire, RAGE tomaron una vez más el escenario y con “Peavy“ ya con muchas dificultades para caminar, empezaron sus bises con la nueva “Freedom“, para seguir con “Straight to Hell“ y terminar con un “Don’t you fear the winter“ en el que de nuevo no faltaron los coros del público para poner punto y final a una tarde-noche fantástica en lo que a la música que pudimos escuchar se refiere y con una banda entregada que recibió la respuesta que se merecieron por parte de la gente, que hoy sí, abandonamos el lugar con una sonrisa dibujada en la cara tras presenciar un gran concierto que seguro guardaremos en nuestras cabezas durante un tiempo.





