Gran ambiente el que se respiraba este pasado sábado 22 en la madrileña sala Excalibur, con motivo de la velada metalera que nos presentaba METAL POUNDING UNION. Gran cantidad de gente, algo que no nos extrañó, pues hace unos días habíamos puesto una reseña en esta web anunciando que se habían agotado las entradas para el concierto.
Comenzaron su actuación con el tema que abre su segundo trabajo: “Full Speed or no speed”. Aquí ya nos dimos cuenta de lo que se avecinaba. La agente, volcada con ellos desde el primer momento, no paraba de corear el tema y el sonido esta vez sí hizo justicia (ya era hora) en la madrileña sala. A este tema le siguió “Eyes of the Night”, tema que da título a su segundo trabajo. Con “Fire” y “Terrorizer”, el grupo nos hizo vibrar con su excelente dúo de guitarristas. Estos dos monstruos de la guitarra, Chris Segeer y un jovencito Ian Sandercock, se entienden a las mil maravillas sobre las tablas y comparten solos en la mayoría de los temas, recordándonos a grandes parejas de guitarras como los Smith- Murray de los grandiosos MAIDEN. Poseen una grandísima técnica que combinan con gran desparpajo encima del escenario. Todo marchaba según lo previsto, hasta que de nuevo nos sorprenden a todos con una grandísima versión de RAINBOW, de la época de nuestro añorado DIO. El tema es “Kill the King”, y con esto los canadienses rinden su particular homenaje al pequeño y por desgracia desaparecido elfo del rock. Continúan despachando su furia con “The White Night” y “Dark Heart of the City”, este último de su demo Road Warrior. Tanto en estos temas como en los anteriores, tenemos que destacar la labor de su cantante y líder Dan Cleary, un grandísimo vocalista, que no paró quieto ni un sólo momento, animando a los allí presentes con una gran naturalidad al alcance de los grandes front-man. Con “The Keg that Crushed New York” y “Road Warrior” el bueno de Cleary nos empezaba a señalar el final del concierto, y no lo podía hacer de mejor manera que rindiendo un fantástico homenaje a IRON MAIDEN con “Aces High”. Resumido en dos palabras, UNA GOZADA.
Su esfuerzo por dar a conocer a grupos jóvenes de aquí, así como de traer a grupos que difícilmente podríamos ver en giras convencionales, no tiene precio.
Por otro lado, colgar el cartel de “no hay billetes” antes de que en la sala no quepa ni un alfiler, es otra muestra de porqué están realizando esta labor: su pasión por esta música. Prefirieron la comodidad de la gente antes de conseguir unos euros. En resumen, una maravilla. Ojalá que todos los festivales se organizaran así.
¡¡¡ VIVA POUNDING METAL UNION!!! Y ¡¡¡VIVA EL HEAVY METAL!!!
David Bender y Alberto Yayo