Fría noche la que nos esperaba en Villalba, pueblo de la sierra norte madrileña con gran tradición metalera, gracias fundamentalmente a la celebración anual del Granito Rock.
La primera grata sorpresa fue descubrir la discoteca La Sierra, sala que hasta la fecha no conocíamos, y que realmente es de lo mejorcito de toda la provincia de Madrid. Amplia, buena visibilidad desde cualquier punto y buena acústica.
Junto a José García estaban los habituales Sergio Salcedo (guitarra), Javier Salcedo (bajo) y Rafa García (batería), además del nuevo fichaje a la guitarra David Villarreal.
“Dentro del pandemonio” daba el pistoletazo de salida, dejando claro que la voz de José García se encuentra en estado de forma sensacional. Por otro lado, David Villarreal nos presentó sus credenciales con un muy buen solo.
“Eclipse total” nos dejó unas dobles guitarras marca de la casa y dio paso a “El hombre mata”, de su primer trabajo. A estas alturas el sonido, que había empezado bastante bien, se empezó a enmarañar, de forma que las guitarras quedaban demasiado bajas.
Especialmente bien quedó la interpretación de “Valle de lágrimas”, con ese espíritu “maiden” que tan bien sabe transmitir MERCURIO, siempre marcado por una personalidad propia como banda, forjada a base de constante trabajo.
En “Tu demonio de la guarda” el inquieto José García, que no para un segundo sobre las tablas, se llevó por delante el cable de la guitarra de David, sin que ello supusiera el más mínimo problema, ya que fue solucionado inmediatamente.
La genial “Profecía” nos acercaba al final de la actuación de MERCURIO, que se guardaba para el fin de fiesta su ya clásico “Mercurio”. Gran concierto de los de Sanse, que nos deja como detalles fundamentales la rápida adaptación de David Villareal, que junto a Sergio Salcedo compartió protagonismo en los solos, y sobre todo el estado de gracia en el que se encuentra la voz de José García, simplemente tremendo. La única pena es que no pudieran disfrutar del sonido del que luego gozaron RAINBOW IN THE BLACK.
“Kill de King” daba comienzo a este homenaje al pequeño gran elfo del metal: Ronnie James Dio. Desde el primer momento la voz de Gabi se mimetizó con la del homenajeado, así como sus gestos y sus poses, trabajadas al máximo.
Poco a poco fueron cayendo clásicos de todas las épocas de la extensa carrera de DIO como “Stand up and shout”, “Mob rules” o “Don´t talk to strangers”, que realmente ponía los pelos de punta.
“Neon knights”, “The last in line” y una impresionante “Children of the sea” nos mantuvieron totalmente extasiados, disfrutando cada segundo de lo que la banda nos estaba ofreciendo.
Tras “Rainbow in the dark” me llevé otra de las sorpresas de la noche. De repente se me cruzó un tío vendiendo rosas!!! Uno ya no es un chaval y lleva a sus espaldas unos cuantos conciertos, y la verdad es que creía que había visto casi de todo en un concierto, pero la verdad es que cruzarme en un concierto de Heavy Metal a puerta cerrada con un vendedor de rosas era de esas cosas que me faltaban.
“Holy diver” y “Heaven and hell”, con la base rítmica formada por Juan Pascual al bajo y Matías Navarro a la batería marcando el cadente ritmo a la perfección, nos llevaron al final de una actuación realmente inolvidable.
No tengo la menor duda de que seré el primero en apuntarme a ver la próxima actuación de RAINBOW IN THE BLACK, tributo realizado desde el máximo respeto y con el máximo nivel de calidad al inmortal DIO.
Texto: Alberto Yayo
Fotos: pelos