La banda se halla definitivamente consolidada con José García (voz), Sergio Salcedo (guitarra), David Villarreal (guitarra), Javier Salcedo (bajo) y Rafa García (batería).
Como ya es habitual arrancaron su concierto con los dos temas que abren su última obra, “Dentro del pandemonio” y la maravillosa “Eclipse total”. Da lo mismo que el escenario sea del tamaño de una mesa de billar, porque José García consigue que se nos olvide gracias a sus innatas dotes de frontman. Parece mentira, pero con el peligro que conlleva tener el mástil de la guitarra de David pegado a la oreja no paró un segundo de moverse y animar al respetable.
Siguieron con una canción por la que tengo debilidad, “El hombre del saco”, donde José da rienda suelta a toda su teatralidad. Tras ella vino el momento de relax con la balada “Ángel”, que dio paso a “Sin miedo”, donde los guitarristas se recrearon en unas maravillosas guitarras dobladas.
El espíritu MAIDEN sobrevoló el escenario con “Valle de lágrimas”, segunda concesión a su álbum de debut, en la que de nuevo pudimos disfrutar de las dobles guitarras de Sergio y David.
Para los bises nos reservaron la lasciva “Tu demonio de la guarda”, a la que siguió una excelente versión de “Future world”. El cierre definitivo lo trajo, cómo no, su particular himno “Mercurio”, en la que José nos demostró que, tras hora y media de concierto al más alto nivel, se podía permitir el lujo de exprimir su voz al máximo sin resentirse lo más mínimo.
Protagonismo total de Bautismo de fuego, su segundo trabajo, en un concierto en el que MERCURIO demostró su sensacional momento de forma, y se volvió a meter al público en el bolsillo.
Texto: Alberto Yayo
Fotos: Mara Martínez (www.maramtnz.blogspot.com.es / https://www.facebook.com/mercuriorock)